Post-Confirmación

Responsable: D. Alvaro

Con el ánimo de acompañar y orientar a los jóvenes, en colaboración con sus familias, en la difícil etapa de la adolescencia y con el objetivo concreto de hacerles madurar la fe que han recibido en sus casas, diversos matrimonios de la parroquia junto a los sacerdotes, acogen como catequistas denominados “padrinos”, a grupos de adolescentes en celebraciones semanales, ya sea domésticas o parroquiales

  • Testimonios de estos mismos jóvenes relatan la importancia de esta pastoral, ayudándolos a sentirse queridos, aceptados y cuidados por la Iglesia a través de sus catequistas y presbíteros, en esta etapa de cambio y conformación de la persona.
  • Especialmente importante es el apoyo y orientación en los conflictos que aparecen ante situaciones de desintegración familiar, riesgos frente a drogas, alcohol, fracaso escolar, dificultades afectivas y sexuales y otras, que se presentan a los jóvenes de nuestra sociedad en el despertar a la vida adulta.

Dicha pastoral se realiza los viernes a las 18:30 h y consiste en 4 encuentros repartidos en el mes de esta manera:

  • El 1º y 2º encuentros se hacen en las casas de los “padrinos” con sus respectivos grupos
  • El 3º encuentro es una celebración en la parroquia en donde se expone el Magisterio de la Iglesia sobre el tema tratado en las dos sesiones anteriores, seguido de un acto penitencial dedicado a los adolescentes y se concluye con un ágape.
  • El 4º encuentro se lleva a cabo nuevamente en las casas de los “padrinos” en donde se comparten experiencias de todo lo que se ha recibido y se hace una cena especial que sella el tema que se ha estudiado y recorrido a lo largo del mes.

A todo ello hay que añadir el uso del espacio de la parroquia y la plaza como entorno esparcimiento juvenil, en diferentes actos y celebraciones de jóvenes de la parroquia, organizadas con sus “padrinos”.

Además, cada año, en el mes de julio, esta pastoral organiza un campamento de verano de 5 días en cualquier parte de España como clausura del curso, en donde se funde diversión y fe cristiana. También como una oportunidad de atraer a aquellos jóvenes que todavía no conocen esta pastoral y que necesitan un espacio propio para ellos dentro de la Iglesia.